St. Louis is selling $1 homes to save parts of the city from decay, and there are more than 500 to choose from

St. Louis is the latest city to unveil a dollar-home program. Rich Pedroncelli/AP

El sueño americano todavía está al alcance de muchos en Estados Unidos, y prueba de ello es la oferta que ha lanzado la ciudad de St Louis: un programa que les permite a los residentes comprar propiedades unifamiliares vacantes por muy poco dinero, siempre y cuando tengan un plan para repararlas.

La ciudad de Missouri tiene ese plan, denominado Programa Piloto de Dollar House, como parte de su proyecto de recuperación tras el declive de la industria automovilística a fines de la década del 2000. Y como su propio nombre indica, venden viviendas unifamiliares por el precio de un dólar.

A diferencia de otras ciudades industriales del llamado Rust Belt, como Buffalo, Nueva York y Gary, Indiana, St Louis ofrece más de 500 casas vacías para el programa. En total hay unas 12.000 propiedades vacantes, incluidos lotes y edificios.

En la iniciativa se incluye solo viviendas que miden menos de 1.500 pies cuadrados (140 metros cuadrados) y se han mantenido en su inventario durante más de cinco años, la mayoría de las cuales se encuentran distribuidas en cuatro vecindarios del norte de Missouri.

An eligible dollar home in St. Louis.  Google Maps

Para solicitar una vivienda en St Louis, los residentes primero deben inspeccionar la propiedad y delinear un presupuesto para renovaciones.

La solicitud en sí cuesta 25 dólares, y los compradores deben obtener una póliza de seguro de 250 dólares. También se les pedirá que paguen por una “clase de asesoramiento para propietarios”. En total el proceso cuesta unos 400 dólares antes de que las renovaciones hayan comenzado, lo cual sigue siendo una cifra risible en comparación con el precio de cualquier propiedad en Estados Unidos.

La mayoría de las viviendas elegibles para el Programa Piloto de Dollar House necesitan reparaciones importantes, que incluyen nuevos sistemas de plomería y electricidad. Muchos tienen ventanas rotas, techos hundidos y pintura desprendiéndose de los lados.

Los compradores tendrán 120 días para llevar el exterior al código de la ciudad y 18 meses para renovar toda la propiedad. Si no cumplen con estos requisitos, la propiedad volverá a caer en manos de la ciudad.

De modo que el reto es grande, pero la recompensa puede ser dulce: una casita propia por un dólar… y un poco más.

An abandoned home on Geraldine Ave. in St. Louis.  Google Maps